Toxoplasmosis

La toxoplasmosis es una enfermedad parasitaria producida por un protozoario (Toxoplasma gondii) que afecta tanto a humanos como animales (gatos, perros, ovejas, cabras, bovinos, cerdos y otros). Pocos animales infectados presentan síntomas, porque basta tener un sistema inmunológico sano para controlar la enfermedad. Los síntomas suelen ser poco específicos (fiebre, dolor muscular, inflamación de los ganglios y malestar general) y pueden confundirse con cualquier enfermedad benigna. Sin embargo, a mujeres embarazadas y personas inmunodeprimidas puede provocarles serios problemas de salud como alteraciones oculares y muerte fetal durante la primera mitad de la gestación; si la infección ocurre en las últimas semanas de la gestación el riesgo es menor, y si ocurre la infección antes de quedar embarazada, el feto no puede ser infectado.

En torno a esta enfermedad giran muchos mitos y verdades, pero lastimosamente se ha convertido en uno de los argumentos principales para deshacerse de los gatos al momento de saberse de un embarazo en el grupo familiar, sin tomar en cuenta que existen muchas otras fuentes de donde adquirir la infección, algunas medidas básicas de prevención y que no todos los gatos la transmiten.

Toxoplasmosis-crLa probabilidad de que un gato que vive exclusivamente dentro de la casa y que solo consume alimento concentrado y/o enlatado pueda transmitir la toxoplasmosis es PRÁCTICAMENTE NULA, ya que los gatos se infectan al ingerir carne cruda contaminada (bien sea de aves, roedores o carne cruda suministrada por sus propios dueños). Lo que sí es cierto, es que el gato es el único huésped capaz de expulsar el parásito a través de sus heces, mediante unos microscópicos quistes. Estos quistes infectados pueden ser diseminados por aire, agua, tierra, roedores o insectos (moscas y cucarachas). Cabe resaltar que para que esas heces sean infecciosas requieren estar expuestas al medio ambiente por 24-48 horas, posterior a ese plazo los quistes infecciosos pueden mantenerse en tierra húmeda alrededor de 1 año. Esto quiere decir que si se asea diariamente el arenero donde el gato infectado haya defecado, se impide la maduración de los quistes infecciosos. Los demás animales mencionados al inicio también son hospedadores o huéspedes intermediarios, pero éstos mantienen al parásito alojado otras partes de su cuerpo (muchas veces en los músculos), lo que significa que el contagio de la enfermedad solamente es posible al consumir su carne sin haber sido debidamente cocinada.

En los humanos, la infección ingresa al organismo a través de la boca, principalmente por el consumo de alimentos contaminados (como carne cruda o mal cocinada, o verduras mal lavadas, crudas o mal cocinadas. Otras formas de transmisión (aunque menos probables) son los trasplantes de órganos y las transfusiones de sangre. La última vía de contagio suele producirse por la manipulación directa de la tierra o arena contaminadas con las manos desnudas (agricultura, jardinería) junto a una mala higiene e inapropiado lavado de manos antes de comer o preparar alimentos, esto también puede transmitir otros parásitos, virus o bacterias mucho más peligrosos e incluso letales como la Escherichia coli.

Se recomienda que si la mujer está embarazada o planea estarlo, solicite a su médico le realice las pruebas para toxoplasmosis. Un resultado “positivo” generalmente significa que se poseen anticuerpos protectores, esto indica que en algún momento esta mujer estuvo infectada y superó la infección sin presentar mayor sintomatología o secuelas. Por otro lado, un resultado “negativo” suele indicar que nunca ha estado infectada y que deben tomarse algunas  precauciones básicas tales como: lavarse muy bien las manos luego de estar en contacto con carne cruda, vegetales sucios o tierra, adecuada higiene de utensilios de cocina, no consumir carnes ni vegetales crudos o mal cocinados, utilizar guantes al hacer la limpieza de la caja de arena de los gatos y por supuesto…no besarse con el gato por mucho que lo ame!

Consulte con su veterinario para que evalúe su mascota antes de deshacerse de ella, el gato no tiene la culpa, desparasitar correctamente a su gato y procurar una buena higiene es suficiente ¡Disfrute de su embarazo al lado de su gato!

María Gabriela Quevedo
Médico Veterinario
Agromédica Veterinaria C.A, S.A.