Geriatría

Dependiendo de la especie, raza y talla de una mascota podemos considerarles como pacientes geriátricos, seniles o simplemente llamarles con cariño “viejitos” a todo aquel quien se encuentra en un proceso de envejecimiento desde el punto de vista biológico. La GERIATRIA estudia el proceso de envejecimiento enfocándose no solo en la parte clínica de las patologías sino también en el área de prevención, asistencia y rehabilitación de éste tipo de individuos y esto aplica tanto para humanos como para mascotas.

En el caso de los felinos, pueden empezar a considerarse seniles entre los 7 y los 10 años aunque la mayoría comienza a mostrar cambios aproximadamente a partir de los 12 años de edad; en caninos, las razas pequeñas se comienzan a considerar dentro de la tercera edad después de los 10-12 años, los medianos a los 9-10 años y los de razas grandes a los 6-7 años; así mismo los perros de raza pura envejecen antes que los perros mestizos, esto tal vez se deba a la gran combinación genética que por el resultado de muchos cruces éstos perros poseen creando resistencia ante ciertos factores.

Los primeros signos de que tu mascota está llegando a la vejez son la aparición de canas o pelos blancos principalmente en su cara (alrededor de la boca y los ojos) y en sus patas, se forman callosidades principalmente en los codos, pecho y muslos debido al roce con superficies duras, su masa muscular estará disminuida y por lo tanto sus movimientos se vuelven más lentos y son menos ágiles, les cuesta más trabajo levantarse luego del ejercicio o descanso prolongado, particularmente las razas grandes y en climas de bajas temperaturas o épocas lluviosas. Tienden a dormir mas y perder el interés por lo que sucede alrededor, se vuelven más apegados o necesitados de sus dueños ya que disminuyen su percepción auditiva, visual y olfativa; comienzan a perder la dentadura, convirtiéndose en quisquillosos a la hora de comer ya que la masticación del alimento seco peletizado se dificulta y se torna en algunos casos dolorosa. Se enferman con mayor frecuencia al disminuir su capacidad de combatir infecciones e inclusive aumenta la incidencia de enfermedades degenerativas osteoarticulares y sistémicas.

Además de la raza, hay ciertos elementos característicos en el estilo de vida que pueden influir en la longevidad de las mascotas como la dieta suministrada, ejercitación y antecedentes médicos como más relevantes en mencionar.

Si tu perro ya tiene más de 7 años de edad, es recomendable llevarlo al veterinario al menos dos veces al año para que le hagan una revisión general y mantener su control de vacunación y desparasitación al día. Tenga en consideración que en ésta etapa es cuando más atención y mimos demandan y los cambios en su manejo rutinario desencadenan conductas inapropiadas y/o agresivas. También es muy importante realizar regularmente control dental. Aliméntalo con alimento concentrado apropiado para su etapa de vida y tamaño; en el mercado se ofertan muchas marcas de alimentos formulados especialmente para cubrir los requerimientos energéticos de las mascotas geriátricas, en su mayoría suplementados con vitaminas, minerales, antioxidantes y protectores articulares en presentaciones para mascotas grandes o pequeñas (en el caso de no conseguir ésta categoría de alimento dentro de la marca comercial de su preferencia, puede ser sustituido por alimento para cachorros y suplementarlo con ácidos grasos omegas y condroitín sulfato + glucosamina).

Recuerde que el veterinario es la única persona que está capacitada y autorizada para recetar medicamentos para su perro. No trate de darle a su perro cualquier receta o de prescripción de medicamentos sin consultar a su veterinario.

María Gabriela Quevedo
Médico Veterinario
Agromédica Veterinaria C.A, S.A.