El estrés en los gatos

El estrés en los gatos

Los gatos también pueden sufrir de estrés, aunque usted no lo crea y puede ser el desencadenante de miedos, fobias y hasta ansiedad. El estrés en los gatos puede ser por el entorno o de carácter orgánico como el dolor.

¿Qué desarrolla el estrés en los gatos?

·       El miedo.

Es una respuesta emocional frente a la cercanía de objetos o en situaciones que son vistas como peligrosas por el gato.

La conducta suele adaptarse a lo que provoca el miedo y la exterioriza través de peleas, agresiones o quedándose inmóvil.

·       Las fobias.

Cuando las reacciones del gato ante un estrés son desproporcionadas, con respecto a éste, entonces hablamos de una fobia.

Las fobias más comunes se relacionan con las tormentas, los ruidos fuertes, ambientes extraños, objetos nuevos y personas desconocidas.

·       Ansiedad.

Este es un estado en el cual el animal está muy sensible y cualquier estímulo (estrés) puede producir respuestas exageradas.

En el caso de los miedos y las fobias es más fácil anticiparnos a la reacción del gato. Por qué están producidas por factores externos identificables.

El problema con la ansiedad es que es el resultado de la evolución de estos miedos y no suele responder a un estímulo exterior fijo.

¿Cómo se manifiesta el estrés en los gatos?

Por un lado, tenemos las manifestaciones físicas que generalmente son consecuencias del dolor, como los temblores y las diarreas.

Por otro lado, están las relacionadas con la conducta como intentar escapar, inmovilidad, agresión, comportamientos conflictivos como mecanismo de defensa. La más común de todas es la el marcaje urinario.

Entre los comportamientos conflictivos existen tres tipos:

  • Actividad de sustitución, que define un comportamiento normal que se manifiesta de forma exagerada, por ejemplo, el lamido excesivo produce alopecia (calvicie) felina.
  • Los comportamientos estereotipados son los que se repiten en el tiempo sin ninguna función aparente, ejemplo la persecución y mutilación de la propia cola.
  • Por último, el comportamiento redirigido es normalmente la agresión contra otros animales o contra el propio dueño.

Diagnóstico y tratamiento del estrés en el gato

El miedo, las fobias y la ansiedad no son una enfermedad en sí mismas sino un síntoma más del estrés.

Lo más importante es establecer un diagnóstico, que conste de un examen clínico completo, una entrevista para ver su conducta y un análisis para descartar causas orgánicas.

El tratamiento más común es la combinación de dos terapias antiestrés: la primera es la farmacológica y la segunda es conductual.

La primera suele ser la más rápida y la segunda nos asegura que los resultados obtenidos, perduraran en el tiempo.

En definitiva, a la hora de controlar la salud mental de nuestras mascotas es fundamental acudir a su médico veterinario ante los primeros síntomas y no dejar que los miedos iniciales evolucionen hasta cuadros de ansiedad.

¿Tienes preocupaciones sobre el estrés en tu gato? Si necesitas asistencia, o quedaste con dudas, puedes asesorarte en nuestro Hospital Veterinario. Nuestros Doctores pueden responder cualquiera consulta con respecto al tema.

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